Mientras avanza la investigación por el crimen de Agostina Vega, un nuevo nombre resuena en el expediente: una mujer señalada por la madre de la adolescente como presunta amante de Claudio Barrelier, el único imputado hasta el momento.
El nombre de esta mujer surgió durante una de las marchas cuando la víctima aún era buscada en Córdoba.
En aquella oportunidad, Melisa Heredia, madre de la víctima, pidió que fuera investigada por su vínculo amoroso con Barrelier y por ser dueña de un Ford Ka negro que usó el acusado.
“Quiero que la investiguen a esa mujer. Debe tener algo que ver con mi hija.Ella lo apaña mucho a él”, había manifestado Heredia ante los medios. Según relató, ella habría defendido a Barrelier cuando fue increpado por el padre de Vega.
La madre de la adolescente también aseguró que conocía a esta persona de haberla visto en dos oportunidades y la identificó por su nombre de pila: “Es una amante de él. No recuerdo su apellido”.
Con el hallazgo de los restos de la víctima y el avance de la investigación judicial, el foco volvió a posarse sobre la mujer, especialmente por la utilización de su Ford Ka negro.
Según pudo saber TN, la mujer se presentó de manera espontánea ante la Justicia y declaró que el domingo, un día después de que se le perdiera el rastro a la adolescente, el acusado le pidió prestado el vehículo.
El auto fue secuestrado y sometido a peritajes, y el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, confirmó que había sido lavado, un dato que ahora es analizado por los investigadores.
La pista del Ford Ka es uno de los ejes centrales de la causa. De acuerdo con información incorporada al expediente, hay imágenes de cámaras de seguridad que registraron a Barrelier circulando a bordo de ese auto después de la desaparición de la joven. En uno de esos movimientos, fue visto saliendo de su casa, en el barrio Cofico, con un tacho de 20 litros y bolsas de consorcio.
